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¿Cómo puede ser que la economía se recupere y al mismo tiempo haya más desocupados? La pregunta parece contradictoria, pero por varios motivos describe con precisión lo que ocurrió en Argentina durante el primer trimestre de 2026.
Tomando los datos oficiales, mientras el Producto Bruto Interno (PBI) avanzó un 2,3% interanual, la tasa de desempleo trepó al 7,8%, reflejando una recuperación que todavía no logró trasladarse plenamente al mercado laboral.
Detrás de esta aparente contradicción aparece un fenómeno cada vez más visible: el crecimiento está siendo impulsado por sectores altamente productivos y orientados a la exportación, pero que, por su tecnificación, demandan relativamente poca mano de obra. Al mismo tiempo, las actividades que históricamente generan más puestos de trabajo siguen rezagadas.
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La economía crece, pero los motores no son los que más empleo generan

Según los datos del INDEC, el crecimiento de la actividad durante el primer trimestre estuvo liderado por sectores vinculados al frente externo.
Entre las actividades con mejor desempeño se destacaron:
- Pesca: +27,5%
- Agro: +18,1%
- Minería: +12,3%
También mostraron una evolución favorable actividades vinculadas a la energía, el petróleo y los servicios financieros, sectores que atraviesan procesos de modernización tecnológica y aumento de productividad.
El problema es que estas ramas tienen una característica en común: generan producción, exportaciones y divisas, pero emplean menos trabajadores que otros sectores de la economía.
Industria, comercio y construcción siguen sin reaccionar

La otra cara del fenómeno aparece en los sectores tradicionalmente más intensivos en mano de obra, que arrancaron el año a otra velocidad.
La industria manufacturera registró una caída del -1,7% interanual durante el primer trimestre, mientras que el comercio continuó mostrando dificultades para consolidar una recuperación sostenida.
La construcción, otro de los grandes empleadores de la economía argentina, todavía no recuperó el dinamismo suficiente para transformarse en un motor de generación de puestos de trabajo.
Por eso, aunque la actividad económica en promedio mejora, el efecto sobre el empleo todavía resulta limitado.
La reforma laboral por sí sola no alcanza
Durante los últimos meses se debatieron y aprobaron cambios en la legislación laboral dentro del proceso de modernización impulsado por el Gobierno Nacional.
Sin embargo, los datos muestran que una reforma normativa, por sí sola, no garantiza una expansión automática del empleo.
Los especialistas coinciden en que una legislación más flexible puede facilitar contrataciones, pero la creación sostenida de puestos de trabajo depende principalmente de que las empresas tengan más demanda, más actividad y mayores incentivos para invertir y contratar.
En otras palabras: la reforma puede ser una condición necesaria, pero difícilmente resulte suficiente si los sectores que más empleo generan continúan tan rezagados.
Santa Fe también refleja la paradoja
La situación también se observó en la provincia.
De acuerdo con los datos oficiales del INDEC:
- La desocupación en el Gran Santa Fe pasó de 4,2% a 6,5% en un año.
- En Rosario aumentó de 7,1% a 8,2%.
Los números muestran que ni siquiera en una provincia fuertemente vinculada al complejo agroexportador el crecimiento alcanzó para mejorar los indicadores laborales.
El desafío pasa por lograr que la recuperación deje de estar concentrada en actividades específicas y se extienda hacia la industria, el comercio, la construcción y los servicios, sectores capaces de absorber una mayor cantidad de trabajadores.
El gran desafío para la segunda mitad de 2026

La discusión ya no pasa únicamente por crecer, sino por cómo se crece.
La buena noticia está en que mientras el agro, la minería, la energía y el petróleo continúen liderando la expansión, la economía podrá mostrar mejores indicadores de actividad y exportaciones.
La clave para los próximos meses será que esa recuperación se amplíe hacia los sectores más intensivos en empleo. Solo entonces el crecimiento económico podrá transformarse en una mejora concreta para millones de trabajadores argentinos.


