La petrolera decidirá este lunes qué hará con los combustibles tras el “buffer” aplicado para contener la suba del petróleo y la inflación.
La petrolera YPF definirá este lunes qué hará con el precio de los combustibles, luego de haber mantenido durante 45 días un esquema de congelamiento parcial para contener el impacto de la suba internacional del petróleo.
La expectativa está puesta en si habrá un nuevo aumento en las naftas y el gasoil y cuál será la magnitud del ajuste, en un contexto donde el Gobierno intenta evitar una nueva presión sobre la inflación.
El denominado “buffer” de precios aplicado desde principios de abril vence este 15 de mayo.
La medida había sido anunciada por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, quien confirmó que durante ese período la empresa absorbería parte del impacto generado por la escalada del crudo internacional.
“Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor”, había explicado el directivo cuando comenzó a aplicarse el esquema de contención.
Qué es el “buffer” y por qué termina ahora

El “buffer” funciona como un mecanismo temporal para desacoplar parcialmente los precios locales de las fuertes variaciones del petróleo internacional.
En los hechos, YPF decidió no trasladar de inmediato a los surtidores el aumento del barril Brent y del WTI, en medio de la tensión geopolítica en Medio Oriente.
Sin embargo, esa pausa tiene fecha de vencimiento y este lunes habrá una reunión entre YPF y el resto de las petroleras para definir los próximos pasos.
La mirada del mercado está puesta en si las empresas aplicarán un ajuste gradual o si intentarán continuar absorbiendo parte de la diferencia para evitar un impacto brusco en el consumo y en los índices de inflación.
Petróleo, guerra y presión sobre los surtidores
Desde el inicio del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, el precio internacional del petróleo llegó a dispararse más de 50%.
Aunque en los últimos días hubo una fuerte corrección ante señales de una posible tregua, el Brent todavía ronda los US$100 por barril, un nivel elevado para los costos locales.
En paralelo, los combustibles acumulan subas cercanas al 25% desde el inicio de la escalada internacional.
Por eso, en el sector descuentan que tarde o temprano habrá un traslado adicional a los surtidores, aunque resta definir cuándo y en qué porcentaje.
El Gobierno busca evitar impacto en la inflación
La decisión sobre los combustibles llega en un momento sensible para el gobierno nacional.
El equipo económico busca consolidar la desaceleración inflacionaria luego del pico de marzo, cuando el IPC trepó al 3,4%.
Este jueves, el Instituto Nacional de Estadística y Censos difundirá el dato oficial de inflación de abril y las consultoras privadas estiman que podría ubicarse cerca del 2,6%.


